Download Los ojos amarillos de los cocodrilos by KATHERINE PANCOL PDF

By KATHERINE PANCOL

Fresh. send around the globe

Show description

Read or Download Los ojos amarillos de los cocodrilos PDF

Best libros en espanol books

Sexualidades Transgresoras: Una Antologia de Estudios Queer

Reúne ensayos sobre teoría queer de Lauren Berlant, Deborah P. Britzman, Robyn Wiegman, Joshua Gamson, Donald Morton, Diana Fuss, Judith Butler, Eve Kosofsky Sedgwick

Análisis y gestión de políticas públicas

Los gobiernos colectivos requieren respuestas que implican tanto a los poderes públicos y sus aparatos administrativos como a otros protagonistas sociales. Análisis y gestión de políticas públicas pretende ofrecer un instrumental de análisis y de gestión al conjunto de actores que se mueven alrededor de las políticas públicas.

Extra info for Los ojos amarillos de los cocodrilos

Example text

De las que una, no te digo que no, está bien espabilada. Tiene una forma de mirarme... Qué quieres que te diga: me cae bien, esa chavalilla. Me gusta, tiene mucha clase, ella también... —Me tienes frita con tu clase, Marcel. Si no estuvieses allí haciendo de banca, estarían pasándolas canutas, esas. Harían como todo el mundo, ¡poner la boca o el culo! Marcel prefirió no armarla y le dio una palmadita en el trasero. —No importa —siguió ella—, tengo que terminar las nóminas e invitaré a Paulette a venir a ver una película.

Joder, qué calor! Se me están derritiendo las bolas. ¿Podrías ir a buscarme una naranjada helada...? Ella salió de la cama entre siseos de bordados y muslos frotándose. Había engordado otra vez. Marcel no pudo evitar sonreír. Le gustaban las mujeres jamonas. Sacó tabaco de su pitillera sobre la mesita de noche, se puso a cortarlo, a enrollarlo, a aspirarlo para después encenderlo. Pasó la mano sobre su calva. Hizo una mueca de disgusto. Habrá que vigilar a ese Chaval. No darle demasiado poder ni importancia en la empresa.

No aguantaba mucho. —Oh, Iris, lo siento... No tendría que... Me odio a mí misma. —¿No crees que es un poco tarde? —respondió Iris, glacial, mirando su reloj. Lo siento pero, si quieres seguir jugando a alargarlo, no voy a poder esperar mucho tiempo. —Bueno, ahí va... Se dice que sale con... un... un... Bérengère la miraba fijamente, desesperada. —Un... un... —¡Bérengère, deja de tartamudear! ¿Un qué? —Un joven abogado que trabaja con él... —soltó Bérengère a toda velocidad. Hubo un instante de silencio y después Iris miró de arriba abajo a Bérengère.

Download PDF sample

Rated 4.99 of 5 – based on 46 votes